En la actualidad, la difusión de información es inmensa. Basta con tener cuenta en facebook, twitter o g+ (o las 3!) y seguir a algún grupo de noticias sobre un tema que te interese para tener toda la actualidad sobre eso. Hoy en día, no es extraño que una noticia que se publica en Japón a la mañana, por la tarde ya este traducida y publicada en 8 idiomas.
Es de esta forma que las modas y costumbres de un país se transmiten a otros a través de internet, gracias al masivo aparato difusor que representan las redes sociales (y en el caso de anime, 4chan también). A veces, estas noticias pasan primero por USA, ya que hay mas gente que habla inglés que japonés, pero el retardo es mínimo de todas formas.
Uno de los tántos hábitos de los otakus nippones que han desembarcado en el fandom latino es el de las “waifus”. Algunos se podrán estar preguntando ¿que mierda es una waifu?, la respuesta es la siguiente: Waifu, es la romanización de la palabra inglesa Wife, que significa esposa. Y se utiliza para determinar que un cierto personaje de anime (manga o videojuego) es tu “esposa”. En pocas palabras, una waifu es un cierto personaje por el cual, el fanático, tiene sentimientos mas complejos que una mera atracción “física”. Un personaje con el cual quisiera casarse y compartir su vida.
Aqui la escena que popularizó el uso de la palabra (gracias Awa por el aporte y recordatorio). Al profesor Kimura se le cae una fotografía de una bella mujer, mientras las chicas se preguntan de quien se trata, Kimura se acerca y dice “Mai Waifu” (My Wife, mi esposa).
Nota: Si el personaje ficticio en cuestión es masculino, “Mai waifu” se transforma en “Mai Husbando” (My Husband, mi esposo). Aunque este término es mucho menos popular, pensé que valía la pena hacerle una mínima mención ^^.
Conversando con un amigo sobre esto me dijo: “Wow, que increible que alguien se enamore de un personaje ficticio”, y me puse a pensar…. ¿Realmente es tan ilógico?, razonándolo durante un tiempo llegue a la conclusión de que tiene bastante sentido en realidad. Dividí mi análisis en dos partes:
- Atracción física: La explicación para esto es muy simple. Si a un hombre le atrae sexualmente el cuerpo de una mujer… Un dibujo detallado de una esbelta mujer, resaltando sus cualidades mas eróticas y comportándose de manera idónea según la expectativa del hombre promedio, es natural que le excite también. No por nada desde que se puede pintar, se han pintado mujeres desnudas.
- Conexión emocional: Ok, esto podría sonar mas complicado de explicar, pero no lo es. ¿Como se adquiere una conexión emocional con una persona real?, lo mas común es que uno conoce a esa persona, primero superficialmente, y luego de un tiempo de compartir se entera de sus sueños, su historia, infancia, su familia, sus amigos, etc. Cuando uno llega a conocer a otra persona es cuando se siente cercano a ella.
Con los personajes de anime suele suceder iguál. Primero la chica es presentada brevemente, luego a traves de la historia, el espectador puede conocer su pasado, sus miedos, sus gustos, su familia, amigos/as, sus sueños e incluso puede escuchar que piensa en ocasiones. Es natural que el espectador sienta que conoce al personaje de toda la vida, y de ahí surja esta conexión.
Queda por supuesto el tema de la imposibilidad de contacto físico, por parte del fan con su waifu, supongo que algunos no necesitan ser capaces de expresar su afecto físicamente para tener verdaderos sentimientos por alguien.
En definitiva, las waifus, no son mas que una moderna variedad del viejo amor platónico. Como quienes se enamoran de una actriz de cine: no pueden tocarla, conocen toda su historia y les atrae fisicamente. Es casi lo mismo, con la mínima diferencia de que es la representación de una mujer en vez de una mujer el objeto de deseo.
Asi que en mi opinión, me parece algo perfectamente lógico y sobretodo inofensivo todo este tema de las waifus. Sin contar que muchos pueden tener su waifu y aún así llvar una vida amorosa normal, una cosa no quita la otra. Por eso, considero bastante cerrados de mente y retrógradas a quienes se horririzan e insultan a los otakus.
¿Gente apasionada por la animación japonesa suena ridículo?, mas ridículo me parece que haya gente que consume deliberadamente paquetes de cancer (cigarrillos) y, literalmente, pague por reducir su calidad de vida, su esperanza de vida e incremente su probabilidad de obtener cancer pulmonar. O que los alimentos con componentes sospechados de ser cancerígenos sean retirados del mercado, y los cigarrillos no. O que haya gente que se golpea, mata y destruye la ciudad por un partido de futbol / basket / baseball / etc.
Pero bueno, esa es mi opinión nomas. Espero que les haya resultado interesante y gracias por leer ^^.




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septiembre 13, 2011 at 2:02 pm
No estaría mal poner el origen de la palabra:
septiembre 13, 2011 at 2:16 pm
Ah, muy buen punto awa. Se me ha pasado por alto poner el curioso origen que popularizo la palabra ^^. Buen detalle, gracias nuevamente.
septiembre 13, 2011 at 2:11 pm
muy interesante. Yo tambien pensaba que esta gente enamorada de personajes tenian una falla en el cerebro o simplemente eran ultraloosers. Pero tienes razon, es algo comprensible e inofensivo.
septiembre 13, 2011 at 2:19 pm
Me alegra que puedas ver las cosas de otra manera ahora. Te felicito, se ve que eres una persona muy razonable. Gracias por el comentario ^^.
septiembre 13, 2011 at 8:53 pm
El problema está como en todo… la gente (me incluyo, vaya) valora demasiado teniendo sólo en cuenta el exceso. Basándome en la experiencia en redes sociales, creo poder afirmar que una persona promedia reparará en (o aprenderá) conceptos como éste a partir de personas con un muy acusado perfil que encaje en un Otaku, friki del manga-anime/cultura oriental o como queráis llamarlo. Dicho perfil suele ir acompañado de unas (a veces incluso demostrables) características propias del aislamiento social, la falta de empatía con otros, la falta de experiencia en relaciones o incluso un intento de integrarse en dicha sociedad Otaku.
Así pues, varios casos de los que conozco de “waifus” son directamente relacionables con aquello por lo cual se escribió esta entrada, lo asombroso del asunto. Verdaderamente, hay muchos casos de personas (adolescentes en general, o adultos que se quedaron en la adolescencia, es decir personas aun en el camino de asentar sus ideas y sentimientos) con un “cacao mental” tal que consideran que pueden llegar a sentir verdaderamente algo, algo fuerte y sólido por un personaje, a pesar de que esta sensación se sostenga sobre una razón tan frágil como el papel en el que fue dibujada la waifu.
Con todo, ni que decir tiene que no todos serán así. Los habrá que digan que les guste mucho un personaje y lo tomen por su preferido, y por él o acerca de él despierten sensaciones que (al menos en mi caso) quedan redirijidas hacia, por ejemplo, pensar en cómo le gustan a uno las chicas a partir de lo que gusta de esos personajes. No sé si me explico (ejemplo: Me gusta Rei Ayanami, una de las cosas que me gusta de ella es su timidez y su pelo corto… tal vez me gusten las chicas de pelo corto y no demasiado alocadas [en efecto, así es]).
Así pues, es lógico pensar que el hecho de “tener waifu” no puede o no debe quedar en nada más que una anécdota, en algo moderado y controlable. No es correcto (para nuestra salud, diría yo) querer casarse con una almohada que lleve impresa la carita de Rei Ayanami, CC de Code Geass o mil otras más. No es bueno el exceso.
septiembre 13, 2011 at 8:56 pm
Dónde están mis modales… el interés que me provocó el artículo me hizo olvidar mis saludos a todos y mis felicitaciones al equipo de este blog por tan buen sitio.
septiembre 13, 2011 at 9:12 pm
Jajaja wow, me has dejado sin palabras. Has comprendido perfectamente la esencia de este post y porque lo he hecho (es decir, que todos los excesos son malos, pero no todos los que dicen tener waifus son unos excedidos, y que a fin de cuentas no es tan incomprensible como llegan a eso). Muchas gracias por la tan bien pensada respuesta y por las felicitaciones. Se que da pereza comentar las entradas y no los culpo, de ahí, mi gratitud por tomarte la molestia.
P.D: Yo también abuso tanto de los paréntesis que termino usando corchetes dentro de los mismos jajajaja, pensé que era el único. Es que me gusta aclarar bien las cosas, porque a diferencia de una conversación cara a cara, no hay lugar para corregir ambiguedades sobre la marcha de la charla.
Gracias nuevamente y adios ^^.